Novela: Falso negativo

CONTANDOTE DE MI

Porque nadie lo pidió


A inicios de 1992, mientras mi madre figuraba en labor de parto, el sol se escondía tras la estirada costa de Chile. Era una noche calurosa de verano en La Serena, donde pude gritar a todo pulmón por primera vez.

Siempre de cuerpo y mente inquieta, imaginando mundos más allá de la comprensión humana, recibiendo una infancia llena de amor, alegría y buena compañía.

Durante mi adolescencia, con recelo, abrí un cuaderno y empecé a plasmar las primeras palabras que formaron poemas y cuentos, que posiblemente carecían de sentido y contexto, y ayudaron al desahogo personal, tanto emocional como sentimental, abriendo mi corazón por completo —pero ya sabes, en esos tiempos, creía que todo se venía abajo y que era una ficha más del tablero—. Sin embargo, mi rival estaba al acecho y buscó la manera de entorpecer mi desarrollo, haciendo que esas letras jamás vieran la luz del día: fueron consumidas por las llamas de mis pensamientos quijotescos y actos de cobardía, esparcidas y olvidadas en algún peladero cercano a casa. Nadie se enteró, jamás fueron leídas, destruyéndolo por completo —e incluso podría estar mintiéndote en este momento—, o al menos eso creí. Con el tiempo, me desvié y llegué a seguir por un camino que nunca quise, siendo yo el único responsable de ello.


En el año 2020, a la mañana siguiente de mi cumpleaños, comencé a publicar mis escritos como Mr. Chamullo Satanás (@mrchamullo) en Redes Sociales. Seudónimos implementados por mi abuelo paterno y materno: combinación del resultado por mis constantes historias de fantasía e inquieta personalidad.

Fue al poco tiempo que me di cuenta de lo feliz que era cada vez que terminaba de escribir un cuento, y todos a mi alrededor lo notaban —seguramente, los tenía chatos con el tema—, así que decidí trabajar en un proyecto un tanto ambicioso y terminé escribiendo un borrador de más de cien páginas en casi seis meses —historia que he modificado y editado muchas veces, pero pronto la tendré en mis manos—. En ese instante, decidí perseguir mi pasión.


Desde el 2020 he participado en diferentes proyectos con grandes seres humanos:

En fin…
Un día escuché que:

«El dinero no es la puerta a la felicidad… te lleva de la mano, abre la puerta y te empuja para adentro… pero no es la puerta a la felicidad»

Alguien, en algún momento y lugar de La Serena.

Esa frase me hizo mucho sentido. Sin embargo, creo que:

«El enriquecimiento intangible es absolutamente invaluable y subjetivo»

Yo, tratando de explicar por qué no tengo dinero.

Agradezco el apoyo —constante— de mi esposa, mis padres, mi hermano, mi familia y mis amigos, pues por algo estoy aquí: contándote de mí.

Antes de despedirme, te cuento que se vienen más letras, más material, más proyectos y, como efecto de todo lo anterior, más felicidad en mi vida. Al final de la página, puedes suscribir tu correo para recibir las buenas nuevas cada vez que haya actualizaciones.

Quiero que me creas cuando te digo lo siguiente: Soy muy feliz al saber que alguien llegó a mi página, que decidió apoyarme en este camino y llegó a leer estas últimas palabras.

De corazón, muchas gracias.

Abrazos Literales